Querida Isabel,
Es un honor para nosotros enviarte este cuestionario que publicaremos en
nuestro catálogo y en nuestra página web para que todos los socios de
Mosaico puedan leer tus respuestas. Desde ya te agradecemos desde el alma
esta valiosa contribución a nuestro Club Mosaico y de parte de nuestros
socios y nuestro equipo, te deseamos muchísima suerte en el lanzamiento de
esta obra que estamos seguros será una de las más queridas de tus fieles
lectores.
¡Mil gracias!
Miriam P. Fabiancic
Directora Editorial
Mercedes Pérez
Redactora
Natalie Alvarez
Editora Asistente
1) ¿Qué te inspiró a escribir sobre el Caribe, y este tema en particular?
Cuando hice la investigación para mi novela sobre El Zorro, en 2005, fui a
dar al Caribe y a Nueva Orleáns. Pensé que en el futuro podría escribir
sobre el pirata Jean Laffitte. Sin embargo, cuando comencé a estudiar la
época y la región, me interesé mucho más en Saint Domingue, la colonia
francesa que después se convirtió en Haití, y en el tema de la esclavitud.
2)Por el contexto histórico en el que se sitúa ésta, tu última novela, es
evidente que te habrá llevado bastante tiempo hacer la investigación previa.
¿En qué consistió? ¿Cuánto tiempo estuviste pensando en esta novela? ¿Cuánto
te llevó ponerla en el papel?
Comencé a investigar después de terminar El Zorro, con la idea de escribir
la novela en 2006, pero creo que no estaba lista para abordar el tema, me
faltaba información y los personajes no estaban bien delineados. Escribí
una novela sobre la conquista de Chile, Inés del Alma Mía, y una memoria, La
Suma de los Días, antes de lanzarme definitivamente al tema de la
esclavitud.
3)¿Cómo fue el proceso creativo: primero creaste el personaje de Zarité, la
esclava de Saint Domingue y luego estudiaste sobre la época histórica en que
ella vivió, o viceversa?
Primero estudié la época y la región, especialmente la colonia de Saint
Domingue. Un día desperté con la impresión de que una mujer africana me
había visitado, no sé si la soñé o la imaginé cuando estaba medio dormida.
La vi claramente, alta, fuerte, bella, serena. Una vez que Zarité se me
apareció, ya no tuve dudas de que podría escribir la novela. Me hice amiga
de ella, llegué a conocerla muy bien. Creo que no inventé a Zarité, tal vez
alguien como ella existió y su espíritu vino a pedirme que escribiera su
historia.
4)¿Qué elementos de la vida de la esclava o de la esclavitud te atrajeron
como escritora?
La obsesión de la libertad, que también ha marcado mi propia vida. Desde
niña Zarité sueña con ser libre. Sólo el amor maternal es más fuerte que el
deseo de libertad, sólo por sus hijos permanece esclava durante muchos más
años de los que correspondía.
5)LA ISLA DEL MAR nos hace pensar en la trascendencia de ciertos temas, como
la privación de la libertad y el trabajo forzado de los esclavos, a nuestro
mundo moderno. ¿Crees que las ansias de libertad es un tema de alguna manera
vigente en la sociedad contemporánea? ¿Qué cosas de la vida moderna crees
que nos puedan privar de libertad o ser "esclavizantes"? ¿En qué sentido?
Antes que nada, hay que reconocer que en el mundo moderno, en pleno siglo
21, existen millones de esclavos, sobre todo mujeres y niños. Ningún país
admite que esto sucede dentro de sus fronteras, pero es la verdad, incluso
en países desarrollados. Son seres humanos sin voz ni derechos, invisibles,
destinados al trabajo forzado en la agricultura, los "sweatshops", las
industrias, las minas. En muchas partes del mundo las niñas se venden en
matrimonio forzado y prematuro, no tienen derecho a la salud o la educación,
están obligadas a trabajar sin paga, no tienen libertad de movimiento,
dependen de la autoridad masculina, son explotadas, abusadas y obligadas a
tener hijos que no desean o no pueden mantener.
Yo nací en los años cuarenta, en Chile, donde las opciones de las mujeres
eran muy limitadas, básicamente podíamos ser esposas y madres y trabajar en
ocupaciones mal pagadas. Desde pequeña me rebelé contra el patriarcado y
quise ser libre. Tuve la suerte de agarrar la ola del Movimiento de
Liberación Feminista, que me permitió luchar por mi libertad y mis derechos.
Ha sido una lucha larga, que todavía sigue y me entusiasma tanto como el
primer día. Tengo una Fundación que ayuda a mujeres y niñas en las áreas de
educación, salud y protección, porque mientras existan mujeres explotadas y
abusadas, mi trabajo no ha terminado.
6)¿Como se puede sentir identificado el lector con Zarité?
Esta es una pregunta difícil de contestar. Yo me identifico con ella
totalmente; siento que la conozco, la estimo, que yo pude haber sido ella en
una reencarnación anterior. Aunque Zarité vivió a comienzos del mil
ochocientos en el Caribe, se me ocurre que cualquier persona que ame la
libertad puede entenderla.
7)La historia está impregnada de música, el sonido de los tambores retumba
desde las primeras páginas. ¿Qué papel crees que tienen la música -y por
extensión, las letras, y las artes en general- en la "liberación" espiritual
de los pueblos?
En el caso de Haití, la música de los tambores y el vudú fueron esenciales
para unir a la gente. Los hombres y mujeres que llegaban como esclavos a la
isla provenían de diversas partes del continente africano, a menudo no
compartían la misma lengua ni las mismas creencias, sólo los unía la
espantosa experiencia de la esclavitud. Se comunicaban con tambores. La
música y la danza eran únicas formas de expansión que tenían y el vudú, como
religión, les dio la fortaleza espiritual para luchar por su libertad.
Estaban convencidos de que sus loas, (dioses) y los espíritus de los muertos
los ayudaban, por eso pelearon durante tantos años con un valor enorme y
pudieron vencer a los ejércitos de Napoléon, que habían derrotado a toda
Europa.
El arte en general interpreta el inconsciente colectivo, nuestros sueños,
temores, aspiraciones. Mediante el arte trasmitimos nuestras experiencias,
creamos nuestra historia, entendemos nuestro destino. Y de todas las artes,
la más inmediata y poderosa es la música.
8) ¿Cuál es el mensaje principal que quieres que tus lectores se lleven del
libro?
Mis libros no tienen mensaje. Trato de contar una historia lo mejor
posible, de llevar a mi lector de la mano al universo que he creado en esas
páginas, pero no intento predicar ningún mensaje.
9) ¿De todos los personajes femeninos que has creado, cuál ha sido el que
más has querido? ¿O con cuál te identificas más?
Las mujeres de mi libros tienen muchos rasgos comunes, son fuertes,
rebeldes, no se conforman con las limitaciones de su destino, son
apasionadas y solidarias, buenas compañeras y madres, buenas amigas,
generosas. Me gustan las viejas sabias que suelen aparecer en mis libros,
como Tante Rose en La Isla Bajo el Mar, pero también me gustan seres más
espirituales, como Clara del Valle en la Casa de los Espíritus y mujeronas
de armas tomar, como Paulina del Valle en Hija de la Fortuna y Retrato en
Sepia. Supongo que todas tienen algo de mí, pero no me identifico con
ninguna en particular.
10) ¿Disfrutas más escribiendo ficción o contando tus memorias? ¿Cómo te
sientes cuando terminas de escribir un libro?
Prefiero escribir ficción, porque puedo inventar lo que quiera, no tengo que
cuidarme de herir la sensibilidad de las personas que aparecen en esas
páginas, como sucede en una memoria.
Al terminar un libro me siento contenta y liberada, porque he vivido con
esos personajes y esa historia por mucho tiempo, ya estoy harta. Dicen que
nunca se termina un libro, ya que siempre se pueden hacer cambios, pero
llega un momento en que uno simplemente se da por vencido.